Diabetes tipo 1
El sistema inmunitario daña las células que producen insulina. Puede aparecer a cualquier edad. Una vez que se desarrolla la diabetes tipo 1 clínica, la insulina diaria es esencial.
Atención de diabetes tipo 2 en Ahad MD PC, Troy, incluido manejo de insulina y monitoreo continuo con FreeStyle Libre 3 y Dexcom G7.
En Ahad MD PC, adaptamos la atención de la diabetes tipo 2 a sus patrones de glucosa, medicamentos, rutina diaria y objetivos de tratamiento. Atendemos a personas que usan insulina y revisamos los informes del monitoreo continuo de glucosa (CGM) cuando corresponde.
Su plan combina alimentación saludable, actividad, manejo de medicamentos y prevención de complicaciones.
La diabetes aparece cuando el cuerpo produce poca insulina o no la utiliza eficazmente, y la glucosa se acumula en la sangre. Con el tiempo puede dañar los ojos, riñones, nervios, corazón y pies. El tratamiento y el seguimiento reducen estos riesgos.
Los síntomas pueden incluir sed, orinar con frecuencia, cansancio, visión borrosa, pérdida de peso inexplicable, heridas que tardan en sanar u hormigueo en los pies. La diabetes tipo 2 puede no causar síntomas durante años.
La Asociación Americana de la Diabetes recomienda pruebas desde los 35 años, o antes en adultos con sobrepeso u obesidad y otros factores de riesgo. Si son normales, suelen repetirse al menos cada 3 años, antes si el riesgo es mayor. Los síntomas requieren evaluación a cualquier edad.
El sistema inmunitario daña las células que producen insulina. Puede aparecer a cualquier edad. Una vez que se desarrolla la diabetes tipo 1 clínica, la insulina diaria es esencial.
El cuerpo resiste la acción de la insulina y con el tiempo puede producir muy poca. La alimentación, la actividad, los medicamentos y a veces la insulina ayudan a controlarla. El tratamiento se adapta a cada persona.
La diabetes diagnosticada durante el embarazo requiere coordinación con obstetricia. Después de la diabetes gestacional, se recomienda una prueba de tolerancia a la glucosa a las 4–12 semanas del parto y pruebas cada 1–3 años de por vida.
La prediabetes no es diabetes: la glucosa supera lo normal, pero no alcanza el rango de diabetes. Los hábitos saludables y el control del peso pueden retrasar o prevenir la diabetes tipo 2. Otras formas pueden deberse a afecciones genéticas, enfermedades del páncreas o ciertos medicamentos.
Estos valores de laboratorio se aplican fuera del embarazo. Durante el embarazo se usan criterios diferentes. Los medidores caseros y sensores de glucosa no establecen el diagnóstico.
En el teléfono, deslice la tabla horizontalmente para ver todos los resultados.
| Prueba | Rango normal | Prediabetes | Rango de diabetes |
|---|---|---|---|
| A1C (promedio de unos 3 meses) | Menos de 5.7% | 5.7%–6.4% | 6.5% o más |
| Glucosa plasmática en ayunas (al menos 8 horas sin calorías) | Menos de 100 mg/dL | 100–125 mg/dL | 126 mg/dL o más |
| Glucosa plasmática 2 horas después de beber 75 g de glucosa | Menos de 140 mg/dL | 140–199 mg/dL | 200 mg/dL o más |
Una glucosa plasmática al azar de 200 mg/dL o más puede diagnosticar diabetes si hay síntomas clásicos, como sed, micción frecuente y pérdida de peso inexplicable, o una crisis hiperglucémica. Sin síntomas claros ni crisis se requieren dos resultados anormales, repitiendo la prueba o con dos pruebas diferentes.
La anemia, la pérdida o transfusión de sangre, algunas variantes de hemoglobina, el embarazo y otras afecciones pueden alterar la precisión de A1C. Su profesional elegirá la prueba adecuada.
Comer bien con diabetes no significa renunciar a todos los alimentos que disfruta. Procure preparar comidas equilibradas que favorezcan el control del azúcar en la sangre y la salud del corazón, y que se adapten a su cultura, presupuesto y rutina. No existe una sola dieta ni una cantidad objetivo de carbohidratos que funcione para todos.
Empiece con un plato de unas 9 pulgadas de diámetro:
Los frijoles y las lentejas aportan tanto proteínas como carbohidratos. La fruta, la leche y el yogur también aportan carbohidratos y deben incluirse en su plan de comidas.
Los carbohidratos afectan el azúcar en la sangre incluso cuando un alimento no sabe dulce. Elija con más frecuencia alimentos ricos en fibra, como avena, pan integral, frijoles, lentejas y arroz integral.
El arroz y el pan pita pueden seguir formando parte de su plan. Si come ambos en una misma comida, use porciones más pequeñas de cada uno en lugar de una porción completa de ambos. Las opciones integrales aportan más fibra, pero las porciones siguen siendo importantes.
En las etiquetas de los alimentos, revise el tamaño de la porción y los carbohidratos totales, no solo los azúcares. Su profesional de salud o dietista puede ayudarle a establecer una cantidad objetivo de carbohidratos según sus medicamentos, actividad y patrones de glucosa.
Un patrón de alimentación mediterráneo es una opción: dé prioridad a las verduras, los frijoles, los cereales integrales, el pescado, los frutos secos y el aceite de oliva. Elija aves o proteínas vegetales con más frecuencia que carnes procesadas y carnes rojas.
Use cantidades moderadas de aceite de oliva en lugar de mantequilla. Dé sabor a las comidas con limón, ajo, hierbas y especias, y limite los alimentos con mucho sodio o grasas saturadas.
Elija agua, agua con gas sin endulzar o té o café sin endulzar. Limite los refrescos regulares, el té endulzado, las bebidas deportivas y las bebidas de café azucaradas.
La fruta entera puede formar parte de su plan de comidas. Elíjala con más frecuencia que el jugo e incluya su porción en su plan de carbohidratos. Usar jugo para tratar un nivel bajo de azúcar en la sangre es distinto de elegirlo como bebida diaria.
Pruebe pescado o pollo a la parrilla, ensalada de pepino y tomate y verduras asadas que cubran la mitad del plato, una porción pequeña de arroz integral (por ejemplo, ½ taza cocida), y agua o té sin endulzar. Es un ejemplo, no una porción recetada ni una cantidad objetivo de carbohidratos; sus necesidades pueden ser diferentes.
Antes de ayunar, saltarse comidas o reducir drásticamente los carbohidratos, revise sus medicamentos con su equipo de atención. Consulte nivel bajo de azúcar en la sangre y seguridad de los medicamentos a continuación.
Si tiene enfermedad renal crónica, las recomendaciones de proteínas, sodio, potasio, fósforo y líquidos dependen de la función renal y del tratamiento. Evite comenzar una dieta rica en proteínas sin asesoramiento individualizado.
Las opciones siguientes tratan principalmente la diabetes tipo 2 y no reemplazan la insulina en la diabetes tipo 1. La elección depende de los niveles de glucosa, la salud del corazón y los riñones, el peso, los efectos secundarios, el costo y sus preferencias.
Reduce la glucosa liberada por el hígado y ayuda a utilizar la insulina. Es una opción inicial frecuente, pero no es obligatoria antes de todos los demás tratamientos. Puede causar molestias digestivas y vitamina B12 baja; la función renal determina si es apropiada.
La glipizida y la glimepirida estimulan la liberación de insulina. Pueden causar hipoglucemia y aumento de peso, por lo que se revisan las comidas, la función renal y las dosis.
La sitagliptina y la linagliptina prolongan la acción de hormonas intestinales naturales, aumentando la insulina y reduciendo el glucagón cuando la glucosa está alta. La hipoglucemia es poco frecuente cuando se usan solas.
La semaglutida, dulaglutida y liraglutida actúan sobre GLP-1; la tirzepatida actúa sobre GIP y GLP-1. Ayudan a liberar insulina cuando hace falta, retrasan el vaciamiento del estómago y reducen el apetito. Algunas tienen beneficios cardíacos o renales demostrados en pacientes seleccionados. Las náuseas son frecuentes; los beneficios y precauciones varían.
La empagliflozina, dapagliflozina y canagliflozina aumentan la eliminación de glucosa por la orina. Algunos medicamentos de este grupo protegen el corazón y los riñones en pacientes adecuados, incluso con A1C en la meta. Los riesgos incluyen infecciones genitales por hongos, deshidratación y rara cetoacidosis, a veces sin glucosa muy alta.
Mejora la respuesta a la insulina. Puede causar aumento de peso, retención de líquidos y fracturas. Puede empeorar la insuficiencia cardíaca y generalmente se evita en quienes la padecen.
Retrasa la digestión de carbohidratos para limitar la subida de glucosa después de comer. Los gases y la hinchazón son frecuentes. Si ocurre hipoglucemia al combinar acarbosa con insulina u otro medicamento, use tabletas o gel de glucosa en lugar de azúcar de mesa.
Este es un resumen, no una lista completa de medicamentos o efectos secundarios. Siga su plan, incluidas las indicaciones para días de enfermedad. Pregunte con anticipación qué medicamentos pausar antes de una cirugía o si no puede comer o beber normalmente. No suspenda por su cuenta la insulina esencial.
La insulina sustituye o complementa la que produce el páncreas. Es esencial en la diabetes tipo 1 clínica y puede ser necesaria en la tipo 2. Necesitar insulina no es un fracaso personal.
Revisamos la técnica de insulina, los patrones de glucosa y los episodios de hipoglucemia durante el seguimiento. Pregunte por glucagón de rescate y un plan para días de enfermedad. Algunas personas con tipo 2 pueden reducir o suspender la insulina bajo supervisión; las personas con tipo 1 la necesitan de forma continua. Los casos complejos pueden requerir endocrinología.
Utilizamos monitoreo continuo de glucosa (MCG), incluidos FreeStyle Libre 3 y Dexcom G7, cuando corresponde. Un pequeño sensor estima glucosa en el líquido bajo la piel y envía lecturas a un teléfono o receptor compatible.
El MCG muestra patrones de día y noche y puede revelar aumentos después de comer, cambios nocturnos y bajas que se escapan a mediciones ocasionales.
Revisamos informes en las consultas para orientar decisiones. El dispositivo depende de necesidades, compatibilidad, disponibilidad y cobertura. Compartir datos no significa que la oficina los vigile continuamente ni emita alertas de emergencia.
Tenga un glucómetro disponible. Si la lectura no coincide con cómo se siente o el dispositivo indica verificarla, mida con punción digital y siga su plan e instrucciones del fabricante. El MCG mide glucosa; no administra insulina por sí solo.
Siga el plan de insulina acordado, sin cambios improvisados por una lectura aislada. Revise alertas y qué hacer ante glucosa alta o baja.
Una A1C inferior al 7% es una meta frecuente para muchos adultos no embarazados, pero puede ser mayor o menor según la salud, la edad, el embarazo y el riesgo de hipoglucemia.
La insulina y las sulfonilureas pueden causar un nivel bajo de azúcar en la sangre. Saltarse comidas, ayunar o reducir drásticamente los carbohidratos puede aumentar ese riesgo. Hable sobre los cambios importantes en su alimentación con su equipo de atención y siga el plan de medicamentos que le hayan recetado.
Si un adulto está despierto y puede tragar con seguridad, trate la glucosa inferior a 70 mg/dL con 15 gramos de carbohidratos de acción rápida, como tabletas de glucosa (revise la etiqueta) o 4 onzas de jugo. Vuelva a medir en 15 minutos y repita si sigue por debajo de 70. Al recuperarse, tome una merienda o comida según su plan. Informe los episodios repetidos.
Llame al 911 ante pérdida de conciencia, convulsiones, confusión intensa o incapacidad para tragar con seguridad. Administre el glucagón de rescate recetado si está disponible y siga las instrucciones de emergencia. No dé comida ni bebida a quien no pueda tragar con seguridad.
Los vómitos, dolor abdominal, respiración profunda o difícil, o confusión pueden indicar cetoacidosis u otra emergencia. Busque atención de emergencia de inmediato; no espere una respuesta en línea. Con un inhibidor de SGLT2 puede ocurrir cetoacidosis sin glucosa muy alta. Si presenta estos síntomas mientras lo toma, suspenda ese medicamento y busque atención de emergencia.
Traiga medicamentos y dosis de insulina, lector o teléfono, registros y análisis. Anote bajas y preguntas sobre comidas, actividad o dispositivo. Pregunte cómo compartir informes para revisión.
Información educativa general; el diagnóstico y el tratamiento se adaptan a cada persona. Consulte con su equipo de atención las preguntas que tenga sobre alimentos, medicamentos y lecturas de glucosa.